Con mucha alegría finalizó la fase Santiago de los Intercambios Nacionales de Colegios Jesuitas 2026, una experiencia que reunió a estudiantes de distintos colegios de la Red Educacional Ignaciana para compartir, aprender y fortalecer los lazos que nos unen como comunidad educativa.
Durante varias semanas, estudiantes de los colegios San Ignacio Santiago, San Ignacio El Bosque, San Luis de Antofagasta, San Francisco Javier de Puerto Montt y San Mateo de Osorno vivieron una enriquecedora experiencia de encuentro, convivencia y aprendizaje, conociendo nuevas realidades, culturas y formas de vivir la educación ignaciana a lo largo de Chile.
Estudiantes participantes:
Colegio San Ignacio Santiago
Camila Espinoza, Ignacio Seccia, Santino Hiplan, Javier Palacios, Francisca Stager y Javiera Sandoval.
Colegio San Ignacio del Bosque
José Frías, Amanda Castillo, Josefina Toro, Amalia Henríquez, Clemente Morales, Juan Pablo Fuentes, Elena Ureta y Asunción Martínez.
Colegio San Luis de Antofagasta
Isidora Claros, Rocío Santander, Mateo Cortez y Jorge Salinas.
Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt
Antonia Speer, Bárbara Sáez, José Pedro Medina, Florencia Sandoval, Agustina Peña y Florencia Rodríguez.
Colegio San Mateo de Osorno
Catalina Santibáñez, Magdalena Echeverría, Lucas Echegaray, Emilia Vera, María Jesús Álvarez y Sebastián Martínez.
Este proyecto, impulsado por los equipos de Global Education de ambos colegios ignacianos de Santiago, busca promover una ciudadanía global con identidad local, favoreciendo el intercambio de experiencias, el diálogo y la construcción de vínculos significativos entre jóvenes de distintas regiones del país.
Agradecemos especialmente a las familias anfitrionas del Colegio San Ignacio y del Colegio San Ignacio El Bosque, quienes abrieron generosamente las puertas de sus hogares, acogiendo a los estudiantes visitantes y haciendo posible una experiencia marcada por la hospitalidad, el encuentro y el espíritu de comunidad.
Los participantes regresan a sus ciudades con nuevas amistades, aprendizajes y una mirada más amplia de nuestro país, confirmando que la educación jesuita sigue construyendo puentes entre personas, comunidades y territorios.
Más que cerrar un intercambio, celebramos la construcción de una comunidad que crece y se fortalece a través del encuentro.