Con una Eucaristía celebrada junto a los estudiantes de 5° Básico a IV° Medio, este viernes 31 de julio nuestra comunidad conmemoró la festividad de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús e inspirador del proyecto educativo que da vida al Colegio San Ignacio.
Fue una mañana de oración, encuentro y gratitud, en la que recordamos el legado de quien, hace casi cinco siglos, descubrió que el verdadero sentido de la vida está en seguir a Jesús y poner los propios talentos al servicio de los demás.
En su homilía, el P. Paul Mackenzie SJ invitó a los estudiantes a profundizar en tres actitudes fundamentales de la espiritualidad ignaciana, capaces de orientar nuestra vida personal y comunitaria.
La primera fue enamorarse de Jesús. Recordó que la conversión de San Ignacio comenzó cuando el encuentro con Cristo transformó profundamente su corazón. Ese mismo amor sigue siendo hoy una invitación para cada uno de nosotros: reconocer a Jesús como el amigo que acompaña, anima y sostiene, y responder a su llamado colaborando con Él en la construcción de un mundo más humano y fraterno.