Como comunidad educativa, seguimos fortaleciendo nuestro compromiso con la inclusión y el bienestar socioemocional de nuestros estudiantes.
En esta oportunidad, nuestros profesores y equipos de apoyo participaron en una enriquecedora jornada de capacitación junto a Amanda Céspedes y Mónica Guesalaga, en la que profundizamos en los desafíos que enfrentamos en el aula, la neurociencia, la comprensión de la neurodivergencia y la diversidad, y diversas estrategias para prevenir y acompañar situaciones de desregulación emocional.
También reflexionamos sobre la importancia del vínculo docente-estudiante y sobre cómo nuestras acciones, nuestra mirada y la forma en que acogemos a cada estudiante pueden marcar una diferencia significativa en su experiencia escolar.
Porque incluir no es solo permitir que alguien esté dentro; es mirar, escuchar, comprender lo que necesita y ofrecerle las condiciones para participar y sentirse acogido.
Seguimos aprendiendo y creciendo como comunidad, convencidos de que todos somos formadores y modelos, y de que cuidar también es una forma de incluir.
Entramos para aprender, salimos para servir.