Durante dos semanas, hasta el lunes 18 de mayo, los estudiantes visitantes se integrarán a la vida escolar, participando en clases, actividades formativas y espacios de encuentro con sus pares, en una experiencia que promueve el aprendizaje mutuo, el diálogo intercultural y la apertura al mundo.
Este tipo de iniciativas representa una oportunidad valiosa para toda la comunidad educativa, ya que no solo permite conocer nuevas culturas, sino también compartir lo que somos como colegio, fortaleciendo vínculos que trascienden fronteras. Es un intercambio en doble vía, donde tanto quienes visitan como quienes reciben crecen y se enriquecen.
En este contexto, destacamos especialmente la generosidad de las familias anfitrionas, quienes abren sus hogares para acoger a los estudiantes, haciendo posible una experiencia significativa, desafiante y profundamente formativa.
Como señaló el profesor que acompaña a la delegación, Juan Pérez, se trata de una vivencia que “marca un antes y un después en la vida de estudiantes, familias y profesores”, reflejando el impacto que tiene abrirse a nuevas realidades y culturas.
Agradecemos a todos quienes hacen posible este intercambio —estudiantes, familias y colaboradores— por su disposición, compromiso y espíritu de encuentro.