Como en otros trabajos que ha realizado en la Red Educacional Ignaciana, el Padre Walker quiso recoger en este mural elementos propios de nuestra historia y de la vida del colegio, incorporando objetos, colores y texturas que nos hablan de quiénes somos. Todo esto, inspirado en nuestro lema: “Entramos para aprender y salimos para servir”.
Desde enero de 2025, el P. Pablo Walker SJ estuvo trabajando en la creación de un mural en la entrada del colegio por calle Vidaurre, una obra encomendada por el P. Ismael Aracena SJ.
Durante el proceso, distintos integrantes de la comunidad se sumaron a su elaboración, en una experiencia compartida que también fue registrada para dar vida a un material audiovisual.
El jueves 30 de abril inauguramos este mural junto a presidentes de curso desde 3° básico a IV° medio, además de profesores, auxiliares, jesuitas y amigos de SJM. Fue un momento muy significativo, en el que el P. Pablo Walker SJ nos invitó a recorrer la obra con atención y a descubrir en ella parte de nuestra historia:
“En este mural hay cerca de 40 o más objetos que están esperando ser descubiertos. Cada uno de esos objetos es histórico, es parte de la historia de esta comunidad”.
También nos compartió una mirada muy profunda sobre nuestra forma de vivir la fe:
“La comunidad católica ignaciana cree en un Dios que se ve, que se toca, que se huele… se hace presente en la manera como hablamos, miramos y nos relacionamos”.
Finalmente, agradeció la confianza depositada en este proyecto:
“Nadie puede hacer algo grande si no hay otro que confía en ti… y esa confianza es la que hace posible que algo grande ocurra”.
Un mural que, desde hoy, nos invita a detenernos, mirarlo con calma y reconocernos en él como parte de una historia que seguimos construyendo juntos.